viernes, febrero 08, 2008

"Al cabo de un rato Rachel me permitió que fuera a buscar una copa. Cuando regresé de la cocina ya se había ido. Pero no se había ido. Estaba acariciándose amorosamente con un tipo alto de traje blanco. Yo me quedé con los vasos en la mano, como un camarero negro en la Casa de Rodesia de Nashville. La balada seguía girando y alcanzaba su primer tercio. Quedaban un par de minutos para el final. ¿Qué haría Rachel entonces? Sentí deseos de preguntarle al anfitrión si no había álgún lavabo de fregonas o armario no usado en donde, si no le importaba, yo pudiera meterme hasta que se acabara la fiesta".
EL LIBRO DE RACHEL
Martin Amis
He leído con no poca indignación que Martin Amis -por otro lado, un novelista que me encanta- cobra 4000 euros por una clase de escritura creativa. La verdad es que no puedo dejar de preguntarme cuánto dinero pierde uno si, en una de esas sesiones, al señor Amis le da por fumarse un pitillo o sufre un ataque de tos prolongado.